ARTE NATURAL EN LA RIBERA DEL CEA

 

 

TIERRAS Y BOSQUES QUE ME RODEAN

"A lo largo de mi descenso" –señala el Cea- "el paisaje de las tierras que me rodean cambia tanto por las condiciones climáticas (precipitación, insolación, heladas) como edáficas (características de suelo). Os propongo dividir el paisaje que me rodea en tres zonas: el de Montaña, el de la Zona Media o de Transición y el de las llanuras de la Meseta".

A) El Paisaje de Montaña se extiende por la Cabecera del Cea, por los municipios de Prioro, Valderrueda y Prado de La Guzpeña, que ocupan en conjunto 247 km2. Rodeando la Cabecera encontramos los Collados o Colladas, zonas de paso entre montañas, como el Collado del Pando o el de Tejerina, y los Picos entre los cuales destacan el Pico Loto (1805 m.), El Cueto (1.720 m.) y la mítica Peñacorada (1831 m.), visible desde Tierra de Campos y donde la piedra caliza queda al desnudo al desaparecer la vegetación.

Robledales en la subida al Puerto del Pando

Este paisaje está dominado por los bosques caducifolios de Roble albar y en menor medida de Haya, tan característicos de la Cordillera Cantábrica, que comparten el espacio con las praderas, utilizadas como pastos y como prados de siega y con plantaciones de Pinos con fines madereros. Asimismo, existen grandes zonas cubiertas por matorral, donde predominan las Urces o Brezos, los Piornos y las Escobas, que son plantas que colonizan rápidamente el suelo después de un incendio o de un pastoreo intensivo.

Estamos en el límite entre dos tipos de climas, el Atlántico, dominante en la Cordillera Cantábrica y el clima Mediterráneo, que predomina en el piedemonte y hacia el sur. La principal diferencia entre ambos es el período de sequía en verano que caracteriza al clima Mediterráneo: allí donde dominan Encina o Quejigo se considera mediterráneo, allí donde abunden Roble albar o Haya, atlántico.

La Fauna de la Cabecera del Cea. En este hábitat de montaña sobrevive el Oso pardo, en peligro de extinción y cuyo último reducto en la Península se encuentra aquí. Otros mamíferos que abundan en estos bosques son la Marta, el Corzo, el Lobo, el Jabalí, mientras que el Ciervo es poco abundante.

Entre las aves que crían, son interesantes por su estado de conservación en España el Urogallo, que cría en los hayedos, el Pito negro, en robledales, el Pico mediano, en robledales tipo dehesa y la Perdiz pardilla, una subespecie propia de la Cordillera Cantábrica, que frecuenta zonas más abiertas.

Pito Negro, un ave forestal.

En estos bosques de la Cabecera del Cea abundan el Ratonero y el Cárabo, mientras que los pájaros más más fáciles de observar son Trepador azul, Pinzón, Petirrojo, Herrerillo común y Carbonero garrapinos. Sobrevolando los picos podemos ver, el Águila real, los bandos de negras Chovas, y dos especies de rapaces rupícolas carroñeras: el sedentario Buitre Leonado y el migrador Alimoche, menos abundante.

B) El Paisaje de la Zona de Transición es aquel bajo el que los Bosques y las Tierras de labor se entremezclan, extendiéndose la masa forestal por las lomas y quedando las zonas llanas para cultivar el cereal. Aunque su clima es ya mediterráneo, no alcanza la aridez estival de la zona baja del Río, ni las fuertes precipitaciones de la alta.

Ocupa la zona comprendida entre Puente Almuhey y Sahagún, que abarca 556 km2, en la que el Cea baña 7 municipios: Cebanico, Almanza, Villamartín de Don Sancho, Villaselán, Cea, Villamol y Calzada del Coto.

En los municipios situados más al norte, Cebanico, Almanza, encontramos excepcionales dehesas de Roble Albar, con individuos centenarios, que se entremezcla con el Melojo o Rebollo, un roble más mediterráneo. El Roble albar ha sido históricamente favorecido por el Hombre, en relación al Rebollo o Melojo, debido a que produce 15 veces más de Bellota, alimento esencial para el ganado de la montaña del Cea. En la actualidad, tras el creciente abandono del pastoreo, el Melojo o Rebollo recoloniza los espacios debido a que es un roble que rebrota muy bien de cepa; otra característica suya es el hecho de que conserva las hojas marchitas durante los meses de invierno. Tenemos también buenas muestras de esta convivencia entre robles en los Montes de Valdavida y Villamartín de Don Sancho, últimas estribaciones del bosque ya que más hacia el sur la superficie dedicada a la agricultura supera a la forestal. Más abajo, estos dos robles desaparecen, y aparece otro roble, el Quejigo, que comparte el espacio con la Encina, como es el caso de los Montes de Villamol y Calzada del Coto, esas islas en el mar de cereal.

El misterioso Lobo habita a lo largo y ancho del Cea.

Fauna de la zona media del Cea. Encontramos importantes diferencias respecto a la zona de la Cabecera del Cea, ya que no hay Oso pardo, Marta, Urogallo y Perdiz pardilla. Sin embargo son más abundantes otras como Milano real, Milano negro, Águila calzada, Águila culebrera, y en relación a los Pájaros, los Mosquiteros.

Hacia el sur donde dominan las Tierras de labor, la fauna es de tipo "pseudo-estepario", pudiéndose observar con facilidad el Aguilucho cenizo, ave rapaz de color blanco en vuelo que nos visita en primavera y nos abandona en otoño. En invierno su lugar es ocupado por el Aguilucho pálido, muy parecido a aquél pero sedentario y que habita en la zona montañosa de la que desciende en la época de frío. Por otra parte, las primeras Avutardas pueden ya ser observadas en tierras de Villamol y Calzada del Coto, aunque todavía en baja densidad al encontrarnos en el límite norte de su área de distribución, y aparecen las aves esteparias que dominan más al sur del Cea, como Perdiz Roja, Alondra común, y Cogujada común, entre otras.

Milano Real, rapaz muy abundante en otoño e invierno.

La zona está "salpicada" de Lagunas, formadas debido a las características arcillosas del suelo (la arcilla es impermeable y retiene el agua), de régimen estacional, secándose en verano. Cabe destacar las existentes en Santa María del Río, Villacalabuey, Villamol y Calzada del Coto, que en invierno reciben la visita de gran número de aves acuáticas que llegan desde el Norte de Europa, huyendo del frío, a donde retornarán en primavera.

C) El Paisaje de las Llanuras de la Meseta.

Bajo este paisaje incluimos 14 municipios que baña el Cea, repartidos en 3 provincias que, siguiendo el curso del Río son los siguientes: Sahagún, Melgar de Arriba, Melgar de Abajo, Monasterio de Vega, Saelices de Mayorga, Mayorga, Castrobol, Gordoncillo, Valderas, Roales de Campos, San Miguel del Valle, Valdescorriel, Fuentes de Ropel y Castrogonzalo y que ocupan una extensión de 660 km2.

Aquí dominan ya de forma clara y manifiesta las Tierras de labor, favorecidas históricamente por el Ser humano frente al bosque que queda reducido a pequeñas Dehesas de Encina.

Las tierras situadas a la derecha del Cea contienen una gran cantidad de cantos rodados, por lo que son zonas tradicionalmente utilizadas para el cultivo de la Vid: es el llamado Páramo, continuación del de la Zona Media o de Transición. Por esta margen del Río se extienden valiosas Dehesas de Encinas, como las de Monasteriode Vega, Mayorga, Valderas, Roales, Valdescorriel y Fuentes de Ropel, ecosistemas de alto valor ecológico, debido a que compatibilizan los usos de madera, bellota, pasto, y agricultura.

La Tierra de Campos.

Por el contrario, a la izquierda del Cea se levantan sobre el Cea las lomas de la Tierra de Campos, tierras más fértiles por lo que son utilizadas principalmente para el cultivo de cereal, y donde están situados la mayoría de los pueblos de la Ribera del Cea, unos en alto y otros simplemente en la vega.

La Fauna de las llanuras. Por empezar con los mamíferos, tanto el Lobo como el Jabalí o la Gineta abundan por estas tierras, así como la Liebre y el Conejo.

Pero el principal animal que encontramos es un ave, la Avutarda, el ave que tarda (en despegar…), cuyo hábitat son estas "pseudo-estepas" cerealistas y que es el ave voladora más pesada del mundo. Debido a su rareza a nivel mundial, desde la UE se creó el "Plan de estepas cerealistas", que contempla ayudas a los agricultores con tierras dentro del "Hábitat Avutarda": como contrapartida, éstos deben de cumplir una serie de requisitos impuestos desde la UE, como por no cosechar antes del 15 de julio, por ejemplo.

Hembra de Avutarda, princesa de las llanuras cerealistas.

Aquí encontramos densidades muy elevadas de esta especie sedentaria, cuyos individuos se juntan en invierno formando grandes bandos que pueden ser confundidos con ¡rebaños de ovejas!. Una vez llega la primavera los machos comienzan el cortejo nupcial, verdadero espectáculo en el que realizan una serie de giros y contorsiones dignos de ver, conocidos como "Rueda": al final unos pocos machos fecundan a muchas hembras.

Acompañan a la Avutarda otras aves esteparias también de gran valor de conservación como el Cernícalo Primilla, ave migradora de las más amenazadas de Europa, que no debe confundirse con el Cernícalo vulgar, sedentario y más abundante, o el Sisón, parecido a la Avutarda pero más pequeño. También son característicos de estos ecosistemas Aguilucho Cenizo, Alcaraván, Ortega, Calandria común, Perdiz roja, Cogujada, Terrera y Alondra.