ARTE NATURAL EN LA RIBERA DEL CEA

 

 

MI RIBERA Y MI VEGA

"Mi Ribera. En mi aventura por estas tierras" –prosigue el Cea- "voy bien acompañado por el llamado BOSQUE DE RIBERA, compuesto de diferentes especies de Sauces, Chopos, Fresnos, Alisos y, en tiempos anteriores a la enfermedad de la grafiosis, de Olmos o Negrillos. Entre los Sauces destacan el Sauce blanco y la Mimbrera. El primero es un árbol de tonalidades blancas, la Mimbrera es un arbusto que ocupa la primera línea de mi Ribera dado que soporta muy bien mis grandes avenidas o crecidas, al poseer tallos muy flexibles" –apunta el Cea. "Debido a lo cual se ha utilizado históricamente para fabricar diversos utensilios de mimbre. Destaca su gran capacidad de regeneración después de ser arrancados por una de mis crecidas.

Bosque de Ribera en Villaselán

En la primera línea también se posicionan los Alisos, que no son muy abundantes debido a la presión humana. Alejados de mi cauce se sitúan los árboles más grandes y abundantes como son los esbeltos

Álamos blancos, así como en los conocidos vulgarmente como Chopos. Además hay unos chopos cultivados, los Chopos de Canadá, que forman parte de una cultura llamada "Populumanía", basada en la venta de su madera y que representa un serio problema para el feliz devenir de mi bosque de ribera autóctono, que se ve desplazado por la gran extensión de estas choperas.

En la zona de montaña se encuentran los Fresnos, árboles no tan exigentes en humedad como Sauces o Alisos y que prefieren los suelos no muy pesados, evitando así las arcillas de la meseta.

La vegetación de Ribera ocupa una banda estrecha pero prácticamente continua a lo largo de mi senda" –prosigue el Cea-, "ya que está adaptada a las condiciones de humedad que le proporciono". De manera recíproca, ya que en la naturaleza todo está interconectado y cuando rompemos un eslabón empiezan los problemas y los parches, la presencia de este Bosque de Ribera es vital para mi permanencia como río, ya que potencia mi acción termorreguladora.

Por otra parte las Lagunas son muy abundantes en las zonas llanas y tienen una vegetación bien característica como son los ya mencionados Carrizos o Juncos. Algunas de estas lagunas están cerca de mi Ribera y conectadas conmigo por acuíferos subterráneos".

Launa de Gordoncillo, que se creó tras sacar zahorra.

"La fauna busca en el Bosque de Ribera refugio y alimentación, donde abundan entre los mamíferos la Garduña y el Armiño, carnívoros de la familia de los mustélidos –indica el Río-. "Pero son las aves las que más destacan, tanto por su abundancia como por su hermosura. Así, entre las Rapaces podemos observar el Milano Negro, el Gavilán, el Ratonero o el Azor, será fácil que escuchemos al Pito Real o Relinchón, cuyo grito como un relincho es audible a larga distancia, el canto del Cuco, así como al Mirlo y a los Zorzales, conocidos como Tordos.

Entre los Pájaros ("Pajarines") los más abundantes en mi Bosque de Ribera son las dos especies de Ruiseñor, el pequeño Chochín, Petirrojo, Agateador y Carboneros, entre otros, que reciben numerosos nombres dependiendo de la procedencia de la persona".

"Mi Vega se extiende en la mayor parte de mi recorrido a ambos lados de la Ribera" –prosigue el Cea-, "y sólo falta en el Desfiladero de Las Conjas, donde bastante he hecho con abrirme camino entre el durísimo conglomerado" –puntualiza el Río.

"La Vega es la zona que suelo inundar en mis crecidas invernales, como las acontecidas durante el invierno 2000/01 en el cual ni yo mismo sabía si era un Río o un Mar" –apunta el Cea-. "A pesar de los trastornos que os causo a los Humanos, debéis de entender que así ha sido, es y será toda la vida, y que si ocupáis mi Vega con cultivos, casetas y naves, cada cierto tiempo inevitablemente me las llevaré" –señala el Río-.

Inundaciones en la villa de Cea. ¡Atención, curva a la derecha!.

"A medida que me alejo de la montaña y me dirijo a las llanuras mi Vega se ensancha, pasando de unas decenas de metros a varios kilómetros de anchura. En la montaña el Hombre utiliza mi Vega como zona de pastos o para instalar sus pequeñas huertas de productos hortofrutícolas; en cambio, en las llanuras, se aprovecha el cultivo de cereal, alfalfa, maiz o remolacha. Y ocurre que mi Vega es, bueno la mía y la de la mayoría de mis hermanos los ríos" –aclara el Cea-, "una zona tradicionalmente muy buena para la práctica de la agricultura, debido a que al inundarla se depositan en ella todos los materiales erosionados y arrastrados que la fertilizan. De ahí su riqueza.

Llegado a este punto recordemos cómo en los comienzos de la agricultura, cuando el Hombre se sedentarizó y empezó a trabajar la tierra, se sembraba y cultivaba en la vega de mi hermano egipcio, el río Nilo, sólo gracias a que era fertilizada año tras año por las fuertes crecidas. Cuando el Hombre comenzó a impedir estas inundaciones, con embalses y canalizaciones, su riqueza desapareció y con ella la de su gente…."

"La fauna de mi Vega. Mi Vega constituye una zona de transición entre la Ribera y las Tierras" –dice el Cea-.

"Así, al ser un hábitat abierto, es frecuentada por mamíferos como Zorro, Jabalí y Comadreja, principalmente al amanecer, al atardecer o de noche, por lo que será difícil verlos.

Sin embargo, las aves son en su mayoría especies de actividad diurna y por tanto más fáciles de detectar. Son fácilmente observables por ejemplo el Cernícalo vulgar, pequeña rapaz que se cierne (esto es, "sostenerse" en el aire sin moverse y agitando las alas) sobre la Vega, la Cigüeña, muy abundante en todos los pueblos situados a mi vera, en cada uno de los cuales hay al menos un nido, que frecuenta la Vega sola o en grupos, la Codorniz, una galliforme migradora de carácter cinegético (se caza), cuyas poblaciones han disminuido en comparación con los años 60’, el Abejaruco, una colorida ave que viene a criar en primavera y verano y luego migra a África.

La Codorniz es una ave migradora que nos visita en primavera.

Además, los bandos de pequeños pájaros revoloteando en otoño o en invierno son un espectáculo, como por ejemplo los bandos de Avefrías, Lavanderas blancas, o una gran cohorte de Fringílidos: Jilgueros o Siete colores, Verdecillos, Verderones o Pardillos, cuyos machos tienen una mancha roja en el pecho. Estas especies forman bandos de cientos y cientos de individuos".