ARTE NATURAL EN LA RIBERA DEL CEA

 

 

YO, EL RÍO CEA

                "Mi nacimiento" –comenta nuestro protagonista el Río Cea- "lo encontraréis en plena Cordillera Cantábrica, en el municipio leonés de Prioro, rodeado de prados y robles, de collados y picos. La verdad es que no nazco en un solo sitio, ni en un punto exacto, ya que, como sabéis, los ríos somos el resultado del agua que brota de innumerables fuentes y manantiales, que se cargan gracias al aporte de las lluvias. Sea como fuere, dos son las fuentes que tienen el privilegio de ser señaladas como lugar de mi nacimiento: la "Fuente del Pescado", situada en Prioro a 1.250 m., y la "Piedra del Agua", a 1.500 m. en Tejerina.

Los dos nacimientos tradicionales del Cea

la "Piedra del Agua"

la "Fuente del Pescado"

Mi Cauce tiene una longitud de 157,5 km. y una anchura que varía desde menos de 1 m. en mi cabecera, hasta cerca de 15 m. en la meseta.

"La Carrancha" en Castrogonzalo, donde el Cea se une al Esla.Al final de mi viaje me fundo en un abrazo con el Río Grande, el Esla, en el municipio zamorano de Castrogonzalo. Aquí sí que no hay lugar a la duda: nuestra unión se consuma en el lugar conocido como "La Carrancha", a 700 m. de altitud.

 

La cantidad de agua que llevo" –continúa el Cea-, "es mi Caudal, se mide en m3/sg y varía en razón de las precipitaciones y la temperatura de cada estación. Así, cuando llueve los acuíferos se cargan y de mis cientos de fuentes no para de manar agua que acaba en mi Cauce; en esta época puedo llevar hasta 140 m3/sg., como ocurrió en el invierno 2000/01 a la altura de Mayorga, cuando lo normal en invierno son 50 m3/sg. Por contra, cuando hay sequía y sólo de las mejores fuentes brota agua, mi caudal puede descender a 2 m3/sg. en el mismo lugar. Pero desde el año 1995 el Hombre "regula" mi Caudal, tras construir del "Canal de los Payuelos", que trae agua del embalse de Riaño (del Río Esla) y me la inyecta entre mayo y septiembre en diferentes puntos de mi trayectoria: en Villamartín de Don Sancho, donde desemboca, y también en Bustillo de Cea y en Galleguillos donde, así mismo, me quitan agua por medio del "Canal Cea-Carrión" para llevarla a mi hermano el Río Carrión.

Los meandros del Cea. En la foto, Saelices de Mayorga.Mi discurrir es sinuoso desde mi nacimiento hasta mi desembocadura. Y digo y repito lo de sinuoso, porque yo no soy ni una acequia de un molino, ni un canal de riego, ni una tubería, sino UN RÍO y como tal voy haciendo curvas acomodándome al terreno y es muy raro que vaya recto. Mis curvas se conocen con el nombre de Meandros, que forman ecosistemas en los que el agua se remansa creando zonas de cobijo vitales para el asentamiento de la fauna y la flora".

"La Vida de mis entrañas. Nosotros, los ríos, somos ecosistemas de gran diversidad, con plantas acuáticas como la Oca, o los conocidos Juncos, Espadañas y Carrizos, las especies del Bosque de Ribera, y con una fauna muy variada" –señala el Río. "Dividamos en 3 tramos mi discurrir en base a condiciones de temperatura, velocidad y porcentaje de oxigeno del agua: cabecera, curso medio y zona baja. La temperatura aumenta según descendemos, mientras que la velocidad y el porcentaje en oxigeno disminuyen.

En mi cabecera la reina es la Trucha (15-25 cm.), especie autóctona que habita las aguas oxigenadas, donde encuentra los insectos y larvas de las que se alimenta, que realiza la freza o inseminación de los huevos en invierno (entre noviembre y febrero) a diferencia del resto de peces que lo hacen en primavera (de abril a junio). Para protegerla existe un "Coto de Pesca", entre Carrizal y La Vega de Almanza, de 6 km., mientras que aguas abajo, entre Galleguillos y Saelices de Mayorga, se vienen introduciendo alevines desde 1995 por lo que la pesca aquí está prohibida todo el año.

Mi zona baja es la zona del Barbo (30-40 cm.), que prefiere aguas más estantes, aunque llega a encontrarse con la Trucha por la zona de Sahagún" –puntualiza el Cea-. "Así mismo son abundantes la Boga, el Cacho (o Escallo), la pequeña Bermejuela y las aún más pequeñas Colmillejas y Lamprehuela (3-5 cm.), los cinco autóctonos, y dos especies no autóctonas, como el pequeño Gobio (8-10 cm.), introducido por el Hombre en el Duero a fines del s. XX para alimentar a las truchas, y el voraz Lucio (40-50 cm.), introducido en 1968 en el embalse de Ricobayo (en el Esla, cercano a La Carrancha). El Gobio se ha extendido a lo largo de mi cauce, mientras el Lucio evita (de momento) la zona de cabecera y que es un depredador que representa un serio problema debido a su enorme voracidad, que le hace alcanzar 15 kg. y 1 m. de largo" –observa el Cea.

"Otros animales de mis entrañas son las Culebras de agua y viperina, totalmente inofensivas, las Ranas y el introducido Cangrejo americano, portador de un hongo que terminó por expulsar al autóctono, hoy prácticamente inexistente. Entre las aves, seguramente los animales más agradables de observar, destacan el Mirlo acuático, Garza real, el veloz Martín pescador, los andarines Chorlitejo y Andarríos chico, el Azulón o Ánade real y la Gallineta o Polla de agua.

Entre los mamíferos tengo mucho contacto con la Rata de agua, el Desmán (montaña) y especialmente con LA NUTRIA, precioso mamífero que vive y se reproduce a lo largo de todo mi cauce, desde los arroyos de mi Cabecera hasta los alrededores de los núcleos más poblados de mi zona baja, cuya presencia puede ser reconocida porque sitúa sus excrementos en lugares elevados, como piedras, por ejemplo debajo de los puentes es un lugar idóneo.

La Nutia, la princesa del Río Cea, lo puebla desde la cabecera hasta la desembocadura.